Dehesa salmantina

Sin ningún lugar a dudas es el biotopo más representativo de la provincia de Salamanca. En su mayoría encinares adehesados, aunque también encontramos alcornocales y robledales modificados de forma similar por la mano del hombre. Son tierras influenciadas notablemente por inviernos fríos y sequías estivales muy acuciadas y prolongadas. Entre las impresionantes dehesas nos encontramos con numerosas riberas, algunas de ellas caudalosas que terminan por morir en la cuenca del río Duero.  

Las dehesas son el lugar perfecto para observar un enorme número de especies de aves, reptiles y anfibios y también con suerte diversas especies de mamíferos. Milanos reales y negros, Águilas calzadas y culebreras y el Elanio azul son algunas de las rapaces que habitan en estos ecosistemas. A menudo estas dehesas muestran ligeras crestas rocosas que albergan algunas otras especies de carácter más rupícola. 

Si hubiera que elegir una fecha para caminar por la dehesa salmantina, esa sería la primavera. Los campos ya florecidos y repletos de humedad albergan por esa época una explosión de vida. Es fácil observar numerosos anfibios y reptiles en sus crecidas charcas y escuchar un hermoso concierto de cantos de decenas de pajarillos que se apuran en construir sus nidos y sacar adelante a sus polluelos. Oropéndolas, cucos, abubillas, alcaudones comunes, currucas cabecinegras, currucas carrasqueñas e incluso la bella curruca mirlona, collalbas grises y rubias, alguna de las escasas tórtolas europeas y abejarucos son sólo una parte de las especies de aves que podemos observar en esta época. 

Aprovechando el rico y numeroso alimento que conforman las puestas de anfibios en las charcas, podremos descubrir a la montaraz Cigüeña negra, que acaba de llegar de latitudes más sureñas para nidificar en alguna globosa copa de una encina. 

Durante el otoño y el invierno el paisaje de la dehesa cambia. Se vuelve de unos tonos más apagados debido a la sequía del verano. Es en este momento cuándo podemos encontrar a numerosas concentraciones de milanos negros alimentándose de los enormes grupos de saltamontes y langostas.  Aparecen las violetas flores de las quitameriendas  y posteriormente tienen lugar los paisajes invernales, en los que las heladoras cencelladas protagonizan escenas realmente bellas. A la búsqueda del nutritivo alimento que componen las bellotas nos encontramos a las grullas en compañía de los cerdos ibéricos y del ganado bravo que componen las numerosas ganaderías de lidia presentes en la provincia. 

 

Duración de la actividad: 8 horas

Personas: Mínimo 2. Las plazas disponibles se completarán con otras reservas. Total de plazas disponibles: 6

Precio:  40 € / persona.

​Socio Entidad Conservacionista: 5% de descuento. (Deberá acreditarse mediante la presentación del nº de socio)

Joven (10-18 años): 30 % descuento. (Deberá ser acompañado por su tutor legal durante la actividad)

Grupo (3 personas): 5% de descuento. Servicio de guía exclusivo: 120 €, sin compartir vehículo con otras reservas

​Época disponible: Todo el año (recomendable en primavera)

Incluye: Transporte en vehículo con capacidad para 6 clientes, uso de guías de naturaleza, dossier informativo de la actividad, servicio de guía, seguros e impuestos, uso de material óptico (prismáticos para cada persona) y telescopio.

Si te interesa esta ruta puedes reservarla a través de Contacto y reservas

 

Si tienes cualquier consulta sobre la actividad, puedes ponerte en contacto con nosotros. 
erithacusnaturaleza@gmail.com / 606 669 203

 

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